Ya es domingo otra vez, otra semana sin hacer lo que me dije que iba a hacer. La culpa. Luego, la ansiedad por empezar a hacerlo, pero la culpa es más grande, al igual que la tristeza por no hacerlo, es realmente importante terminarlo, pero siempre encuentro algo mejor por hacer y así evitar lo realmente importante para mi en este momento.

La palabra procrastinar etimológicamente (orígen de la palabra) deriva del verbo en latín procrastināre que significa “postergar hasta mañana” y del griego antiguo akrasia que significa “hacer algo contra de nuestro mejor juicio”. Entonces podemos decir que procrastinar es posponer, postergar algo para un futuro, pero además ese NO HACER sucede ya que nos causa un rechazo a pesar de que ese HACER es importante para nosotros (como redactar un email, mejorar nuestro CV, hacer trabajo tedioso, etc).

Lo peor viene después, cuando uno asume el no hacer de eso importante, LA CULPA, LA PENA, LA PRESION y LA ANSIEDAD. ¿Cómo puedo evitar esta tragedia? ¿Por qué me ocurre esto?

Vivimos en una sociedad de consumo, exitista y positiva, donde nuestro lugar como individuo, como persona, radica en la producción, la propiedad y generar valor. Esta alta exigencia que demanda la sociedad y en particular el sistema económico contemporáneo induce a que nos sintamos abrumados de todo lo que debemos hacer para alcanzar el éxito, llegando a un NO HACER letal: “tengo tantas cosas que hacer que no se por donde empezar” “tengo que hacer pero estoy muy cansada mentalmente para lograrlo”, etc.

Es tal el nivel de producción laboral y económica en el que estamos inmersas que nuestro orden jerárquico de los que-haceres se vuelve borroso. Pero hay una salida para toda esta brutalidad en la que vivimos, no te preocupes, aquí tendrás unos consejos desde mi experiencia.

Desde que tengo memoria, he logrado hacer muchas cosas al mismo tiempo con relativo éxito (el éxito es subjetivo para cada uno, para mi siempre ha sido aprender y terminar lo que empiezo), pero ese “muchas cosas” tiene un límite saludable para cada una de nosotras, el cual varia según nuestro contexto, nuestras experiencias y nuestras habilidades e inteligencias.

Consejos

  1. Conocer tus límites respecto al tiempo y su uso (debes permitirte tiempo saludable para comer, dormir y tiempo libre)

Primero debes ordenar tus tareas y actividades en el tiempo y saber si puedes sumar más cosas o quitar cosas que no te hacen bien. Por ejemplo, un año en la universidad me di cuenta que estaba tomando demasiados ramos y ayudantías, por lo que debí dejar electivos de lado para lograr el éxito, en este caso aprobar (terminarlos) y aprender. Para tomar estas decisiones no ayuda sentir culpa o compararte con otras personas, recuerda que cada uno tiene sus límites y ritmos. Lo mas importante eres tu.

  1. Conocer tus horarios productivos

Es muy importante que sepas en qué horario del día eres más productiva y logras terminar objetivos o tareas de manera más óptima, ese será el horario que usarás para hacer las tareas que evitas. Por ejemplo, nunca es buena idea dejar tareas de mucha concentración luego del horario de almuerzo. En mi caso siempre el mejor horario para trabajar es en la mañana muy temprano y aprovecho ese tiempo.

  1. Eliminar distracciones

Cuando estés haciendo ese algo que evitas, tu cerebro intentará hacer todo lo posible por librarse de eso, aunque ya hayas decidido empezarlo, en este caso puede ser un tweet, un wsp, un mensaje, lavar la ropa, etc que te hará tomar la decisión de dejar de hacerlo y procrastinar. Deja tu celular en modo sin distracciones, a estas decisiones les llamo “piensa en tu yo del futuro” y pensar en tu yo del futuro siempre será hacer tu camino más fácil para lograr esos objetivos y tareas que evitas porque es un tedio, pero son necesarias para cumplir tus objetivos.

  1. Comete el sapo primero

Este es el mejor consejo que he experimentado y lo descubrí hace muy poco. Con “comerse al sapo primero1” suena como algo asqueroso y nada vegano, pero hace referencia a hacer primero lo mas tedioso, lo que uno le hace el asco empezar a hacer. Entonces lo primero que debes hacer en tu horario productivo es la tarea que evitas o postergas, te darás cuenta que al hacerla primero, luego de terminada, tendrás todo el día o tiempo posterior con un sentimiento de bienestar y libre de culpa y podrás dedicar tiempo a otras tareas más motivantes y a lo largo de los días tendrás muchas cosas hechas y tu mente liberada.

Muchas gracias por leer este primer blog, si te gusta o quieres comentar, deja tus palabras- Puedes compartir este link con amig_s, recuerda siempre etiquetarme (@anyan.cl) si lo compartes.

1Tracy Brian. ¡Tráguese ese sapo! 2017

LLidia Aliste Jara

CEO y Fundadora de Anyan Lenceria ®

2 comentarios en “Dejar para mañana”

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